Entrevista al Ing. Roberto Cyjon, Mensuario Identidad

26/Dic/2012

Identidad, Mauricio Zieleniec

Entrevista al Ing. Roberto Cyjon, Mensuario Identidad

-¿Qué singularidad tiene Irán, que el CCIU ve con malos ojos la relación de ese país con nuestro Uruguay?
-El libro “El final de la utopía”, de Herbert Marcusse, recoge los testimonios de dos conferencias brindadas en la Universidad Libre de Berlín, República Democrática Alemana, integrada a la ex Unión Siviética (URSS), año 1968. Lo citaré: “…hay que recordar que Israel ha hecho varias veces intentos de entendimientos rechazados por los árabes. Es un hecho, por último, que portavoces árabes nada irresponsables han dicho abierta y claramente que se trata de realizar una guerra de destrucción contra Israel. Me molesta mucho, pero está en los periódicos. En este sentido, hay que entender y valorar la guerra preventiva, pues éso ha sido contra Egipto, Siria y Jordania…” (Editorial Ariel, Barcelona, 1986, pág. 170). Más de 40 años después, habría que volver a explicarle a varios países latinoamericanos afines a Irán que “nos apena mucho, pero las amenazas de destruir Israel, y por si fuera poco la negación de la Shoá, la proclaman los iraníes… y está en los periódicos”. No comprendemos, por éso es preferible no interpretar porqué nuestro país, amigo eterno de Israel, con quien comulgamos coincidencias en valores humanos y democráticos, incrementa su afinidad con Irán. Si nos lo explicaran con claridad, quizás los uruguayos, y entre ellos el CCIU, intentaríamos entenderlo.-¿Por qué en el reciente enfrentamiento de Israel con Hamas y sus aliados terroristas se dejó de hablar de las 300 personas que mueren diariamente en Siria (van 40.000) y todo se centró en el conflicto en Gaza?
-El conflicto entre los palestinos y los israelíes tiene varios escenarios simultáneos. El bélico local, en el cual los israelíes son más poderosos y no se dejan destruir por sus enemigos. El geopolítico internacional, con caja de resonancia en las NNUU, donde los árabes y palestinos poseen mayorías automáticas abrumadoras, y desacreditan a mansalva a Israel, en forma permanente y orquestada. Finalmente, está la opinión pública mundial, que se modela por las agencias internacionales, las cuales obviamente están alineadas con esa mayoría de las NNUU, y reverberan automáticamente sus planteamientos. Es así que en esa lamentable semana de guerra con Hamas se dejaron de lado las atrocidades cometidas en Siria. No es por arte de magia, es absolutamente premeditado.
-¿Hay incomprensión de los sectores progresistas y de izquierda para visualizar la singularidad de cada suceso, generalizándolos conceptualmente?
-No se debe generalizar. Los sectores de izquierda no tienen posición única respecto al conflicto árabe-palestino contra Israel. Hay quienes han incorporado en forma muy profunda los conceptos de la Guerra Fría, durante la cual la URSS se alineó, armó y sustentó a varios de los países árabes para intentar destruir a Israel. Fue un proceso muy particular. Siendo Stalin el líder de la época, gran antisemita entre los peores, Gromyko, su canciller, dio un memorable discurso a favor de Israel, avalando su derecho a la existencia. En 1956, mientras (los soviéticos) invadían Hungría, y los franceses e ingleses empujaron a Israel a acompañarlos a una guerra contra Egipto, (los soviéticos) interrumpieron relaciones con Israel. Luego las reanudaron. Los años 67 y posteriores fueron de una turbulencia propia de una guerra muy caliente, nada fría. El 7 de junio, el Congreso de EEUU debatía si seguir manteniéndose neutral en Medio Oriente; el 12 de junio la URSS rompe definitivamente sus relaciones con Israel y arrastra a Cuba en el mismo sentido. La guerra de los seis días Israel la peleó con armas francesas. En el 67 matan al Che, a Martin Luther King en el 68, la URSS invade Checoslovaquia y Vietnam arde en napalm. También comenzaba el incendio en Latinoamérica. Éso aún no terminó en el corazón de mucha gente. Se mezcla todo hasta hoy día. Por otro lado, la dinámica de la guerra en Medio Oriente cambió, y éso afina ciertos prejuicios más recientes hacia Israel. Lamentablemente, aún todos entreverados. Hay que sentarse y desglosar todos estos episodios con un corte histórico serio y muy anterior, para tomar partido con moderación. Es complejo y trágico. A la hora de juzgar de lejos, nadie debería olvidar la desgracia que viven ambos pueblos, el palestino y el israelí.
-¿Hay diferencias entre los palestinos de la Autoridad Palestina (AP) y los de Hamas de la franja de Gaza? ¿Cuáles son?
-La AP es un interlocutor válido para la paz con Israel. Lo reconoce entre líneas con poca claridad, pero es indiscutiblemente el representante palestino, con quien se deben realizar todos los intentos de acercamiento. Hamas proclama la total y franca destrucción de Israel. No lo reconoce como Estado, y aún menos como Estado judío. También sostiene que hay que eliminar a los judíos. Está escrito en su carta fundacional, y lo proclama a los cuatro vientos.
-¿Es cierto que Mahmud Abbas criticó recientemente a las autoridades de Hamas en su 25 aniversario por proclamar que «jamás reconocerá al Estado de Israel»? ¿Abbas lo reconoció?
-Abbas ha demostrado valentía y habilidad política con dichas declaraciones. De hecho, las NNUU lo apoyaron como Estado Observador. Debe, pues, aceptar a Israel como su vecino con quien convivir. También sabe que Hamas podría matarlo por tal declaración.
-¿Cómo debemos interpretar los derechos palestinos y las circunstancias en que las NNUU declaran el Estado Palestino no asociado?
-Los palestinos tienen derecho a tener un Estado soberano y sustentable en fronteras pacíficas con el Estado judío de Israel, viviendo con seguridad. Si lograsen sentarse y arreglar los comienzos formales de dichos principios, se logrará. Por ahora no se ha logrado reanudar las conversaciones directas. Esperemos que los líderes involucrados de ambas partes tengan el coraje de hacerlo a toda costa lo antes posible.
-¿Es auténtico apoyar al Estado de Israel y marcar fuertes críticas a su Ejecutivo gobernante?
-Basta leer la prensa israelí para verificar cuán válido es. Los que creemos en la prensa libre y la libre opinión no nos figuramos un mundo sin posturas y pensamiento crítico. A fuerza de honestidad, éso no sucede en el mundo árabe. Ojalá que pronto lo reviertan seriamente. Son pasos imprescindibles para una paz, o al menos, una convivencia pacífica. Es un ejemplo más de que el conflicto no se resuelve con críticas unilaterales.
-¿Qué opinión le merece el proyecto de incremento de 3000 viviendas en Judea y Samaria junto con 1000 en Jerusalem?
-Son fuerzas de acción y reacción de neto corte político, y aceptemos que también conceptuales del gobierno israelí, legítimamente elegido en las urnas. Sería diferente si las retóricas incendiarias y temerarias iraníes, y las de sus aliados en el mundo, se trocaran por la convivencia y los DDHH, que son universales, también para judíos e israelíes. Las fuerzas políticas opositoras en Israel podrían fortalecerse y sentirían menos frustración por la traición conceptual a que los radicales árabes-palestinos las han sometido, minando la confianza en sus verdaderas intenciones. La democracia israelí es, no obstante, ejemplar, y siempre encontrará caminos para vivir en paz, como los logrados con Egipto y Jordania. El pueblo israelí quiere vivir tranquilo y seguir desarrollándose como una nación igualitaria y normal. No vivir acosada permanentemente bajo un microscopio despiadado, con la construcción de dichas viviendas o sin ellas.
-¿Qué derechos tienen y qué excesos se debe señalar respecto de los palestinos de Cisjordania y, por otro lado, de Gaza?
-Reiteramos que ambos pueblos tienen derecho a una vida de bienestar y seguridad para sus familias y descendientes. Los palestinos moderados deberían ejercer el derecho de hacer valer más dichos principios. De una buena vez, ser parte de la solución y no refugiarse en la opinión mundial, que es algo virtual, ni temer a sus propios represores, por asesinos que sean. Reconozco que vemos el caso sirio o libio y estremecen de miedo y horror. Pero, por su propio bienestar, deberían vincularse directamente con los israelíes, y convivir civilizadamente. Sadat supo subirse a un avión y Beguin lo recibió en Jerusalem. Los excesos de Hamas en Gaza y los de todos los integristas islámicos son incalificables. El mundo libre también es responsable por no doblegarlos. Su amenaza es mundial, no sólo contra Israel. ¿Atocha y Londres, como meros ejemplos, no les alcanzó para entenderlo? Ahí mataron niños yendo a la escuela, gente a trabajar, hombres y mujeres, ciudadanos comunes. Éso se llama asesinato criminal. ¿Cómo se entiende esa postura pusilánime europea y occidental?
-¿Alguna sugerencia para un comienzo de diálogo para la paz?
-Dar pasos concretos, cortos y emblemáticos, para retomar la mutua confianza. Cortar con la cultura árabe radical del odio y propiciar encuentros deportivos, culturales, científicos, artísticos. Los hay, pero se deben intensificar. No es imposible. Actuar por la positiva, no condenar sistemáticamente cualquier acción que realice Israel. Los israelíes y palestinos moderados se hartan, y éso es negativo.